Imaginen una preciosa luz dorada de la esencia del Creador penetrando a través de su chacra coronario. A medida que inhalan esta luz, permitan que se desplace hacia abajo a través de sus glándulas pituitaria y del timo. Dejen que llene todo su cuerpo físico. Después de sostener esta luz durante unos segundos, exhale y libérelo a través de su chacra cardíaco. Repitan este proceso varias veces, y a medida que aquietan su mente y relajan su cuerpo, comiencen a hacer más lenta su respiración. Con el ojo de su mente, viajen con esta luz y háganse su compañero, vean con cuanta lentitud pueden mover esta luz hacia abajo y fuera de su cuerpo. Porque mientras que ustedes hacen más lenta su respiración, van a experimentar una sensación de gracia, un recuerdo del amor y una sanación en la Luz de Dios.
Hace 20 años me encuentro en el campo de las terapias alternativas y durante ese tiempo he podido tratar una gama amplia de afecciones o enfermedades que afectan a la persona que la sufre de manera física, mental y emocional. Es mi interés entregarte algunas herramientas para que conozcas como albergamos la alteración que va a conducirnos poco a poco a la enfermedad y salir victoriosos de ella.
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